Solomillo
A la pimienta, al roquefort o Solo.

Solomillo
Con este tipo de platos podemos averiguar si un restaurante intenta cuidar a sus clientes, al margen del punto que elijamos de la carne, debe estar extremadamente blanda y jugosa. Todo esto se consigue con un buen proceso de selección de la carne por las personas encargadas de ello.
Hace poco averigüé que la mejor carne no es la que se consume rápidamente tras el sacrificio, es aquella que una vez sacrificada la pieza se deja reposar en una cámara vigilando en todo momento su calidad. Esto hace que la carne adquiera más valor, ya que requiere de determinada logística. Pero el resultado lo agradece nuestro paladar.

